Semana de mision - Bogota, Colombia
El
mes de febrero me tocó ir a Colombia para un mes de entrenamiento junto con
obreros de todo Latinoamérica. Fue un tiempo lleno de alegrías, dificultades, y
aprendizajes. Las primeras 2 semanas fueron de entrenamiento y llenos de
plenarias y lecturas bíblicas. La 3ra semana fue de misiones y fuimos divididos
en grupos que irían a diferentes ciudades dentro de Colombia con el movimiento
local, UCU, Unidad Cristiana Universitaria.
A
mí me tocó quedarme en Bogotá y trabajar más del tiempo dentro de la Nacho, o
Universidad Nacional. Una de las actividades que nos tocó ayudar fue
“Desahógate” donde invitábamos a estudiantes a compartir cosas que les
preocupaban por escrito o hablando con uno de nosotros de los que estábamos
vendados. Esta era una actividad que se había hecho varias veces anteriormente,
pero para mí fue la primera vez. A veces es más fácil ser vulnerable con
extraños que con quienes nos rodean. Dado que nuestros ojos a veces pueden
juzgar a otros, tener los ojos vendados para crear espacios seguros para el
diálogo.
Fue
interesante poder escuchar historias de diferentes estudiantes y poder orar por
ellos. Igual que acá, la depresión y ansiedad son problemas comunes y la
necesidad de que alguien escuche es importante. Nuestro grupo estaba
impresionado al ver que los estudiantes en Colombia empiezan la universidad
bien joven. Chicos de 17, hasta de 15 años, cambiándose de pueblos pequeños
hacia Bogotá y empezando una vida de universitario a una edad temprana. Fue
triste el primer día cuando estuvimos adentro de la universidad haciendo
caminata de oración y subir de la biblioteca de ingeniería y saber que muchos
chicos se han tirado en suicidio por la desesperación que sienten.
En
las noches teníamos eventos de diferentes temáticas con la idea de que los
estudiantes que conocíamos durante el día pudieran conectarse con UCU. Tuvimos
temas como un panel para conocer los diferentes contextos alrededor de Latinoamérica,
historias de esperanza, y una noche de salud mental. Me acuerdo de que uno de
esos días, nos toco mucha lluvia, un día bien Bogotano. Eso cambio mucho de
nuestros planes de evangelismo y nos tenía bien decepcionados.
Muchos
del grupo se habían rendido a la idea que el día era un fracaso. Después de
volver a casa UCU y tomarnos un café, nos animamos a ir a la Nacional y usar la
hora que nos quedaba antes del evento de la noche y evangelizar. El Señor es
bueno, y en menos de 15 minutos, ¡teníamos estudiantes no cristianos
interesados que nos acompañaron para el evento y les quedo gustando el grupo!
Fue
una bendición también ver que los líderes estudiantiles también salían
transformados con los temas dados en las noches y los eventos evangelísticos de
cada día. Aquí están algunas de sus reflexiones:
Siendo ésta la primera vez que participo
en alguna actividad misional en la universidad mi experiencia fue grata, esto a
pesar de los nervios y dudas normales antes de este tipo de actividades. En
este tiempo pude ver las necesidades y luchas de otros jóvenes no tan distintos
a mí, además de evidenciar el papel de UCU como mediador entre los estudiantes
y Jesús. Todo esto de la mano paciente y amorosa de los obreros acompañantes. –
Andrés (Universidad Nacional)
Mi
experiencia en la semana de proclamación en Universidad Nacional fue muy buena,
realizando las diferentes actividades me sentí acompañada y animada por cada
uno de los obreros, estos estuvieron dispuestos a ayudarnos en todo lo que
necesitáramos, también nos motivaron a salir de nuestra zona de confort
demostrándonos que con un corazón dispuesto se pueden hacer grandes cosas con
pocos recursos, porque al final Dios es quien se encarga del resto. Esta semana
tuvo un impacto positivo en el grupo de la universidad ya que nos ayudó a
acercarnos e incluso conocernos más en medio de las actividades realizadas,
entre muchos otros aspectos positivos nos permitió a conocer a otros
estudiantes tanto cristianos como no cristianos interesados en participar en el
grupo.
– Paula (Universidad Nacional)
Está semana pude recordar que mis planes no siempre van a salir como yo quiero y esto incluye la misión dentro de la universidad. Queríamos estar en la Biblioteca Central y no se pudo, oramos para que no lloviera y llovió, todo esto porque Dios tenía un plan un poco distinto en cada ocasión, él todo lo sabe y en su plan estaba llegar a personas específicas a las que no habríamos llegado de otra manera. Está semana la termino muy contento, me alegra ver nuevos chicos en casa UCU, me alegra haber trabajado junto a personas tan especiales como lo son los obreros con quiénes estuve y me alegra que no sean nuestros planes los que se cumplan sino los de Dios. – Jonier (Universidad Nacional)
Experiencias
así me recuerdan que la obra es del Señor, que él va delante de nosotros y ya
está moviéndose en los corazones de la gente. Nos invita a ser parte y ver la
cosecha, pero nosotros somos los que decidimos si queremos ser parte y ver su
provisión. Los invito a participar de lo que el Señor está haciendo y lo que
hará en Chile, sea su participación en oración o en invirtiendo financieramente
en la obra estudiantil.






Muy bueno! Me gustaron las actividades, muy creativas!!
ReplyDeleteGracias! Si fueron actividades novedosas!
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