Las tentaciones

Si me conoces sabes que me encanta encontrar nueva música y ver películas. Así que cuando salió la idea de poder ver “El Señor de los Anillos: la Comunidad del Anillo” con Tanya y Owen (amigos asesores en GBU), dije que sí. Cuando chica mis papas habían traído en VHS la primera película de “El Señor de los Anillos” creada en 1978. Lo único que me acuerdo es que tenía muchas criaturas raras y mucha confusión en la trama alrededor del anillo, así que nunca más lo vi. Entendiendo que es una historia altamente referida dentro del mundo cristiano, sabía que tarde o temprano tendría que ver por lo menos la película más actual. Pero como muchas cosas en la vida, se postergo. ¡Qué bueno es tener amistades!

¡La película fue fantástica! Tan fantástica que lo compartí con mi familia y lo vimos el próximo día todos juntos (¡les gusto!). Si aun no la has visto, recomiendo que uses este tiempo de encierro y disfruta una película que te dejara pensando por días. Aun nos falta ver las películas que siguen y espero también compartir de ellas cuando las vea.

El tema principal del Señor de los Anillos es la tentación. La tentación que trae el anillo se ve de forma abstracta (poder y control) pero también de forma física (vida extendida y una atracción casi incontrolable). Lo interesante de la película es que hay varios personajes que, aunque son buenos, temen acercarse o estar a cargo del anillo. En varias escenas se ven frente a frente con la tentación del anillo, y lo mas feo y intenso les pasa en solo pensar que harían con el anillo. Con la ayuda de sus compañeros, salen del trance del anillo y vencen la tentación.

Estas ultimas semanas me he quedado pensando en las tentaciones. Como ciertos temas como la comida o el alcohol son tentaciones para algunos y para otros no lo son. Pero todos tenemos tentaciones, la pregunta es como las peleo. Hay una escena en específico que sigo dando vueltas y es cuando la elfa Galadriel es confrontada con la posibilidad de tener el anillo. Empieza a soñar con lo que haría con el anillo y pronto su aspecto y su voz se transforman. Es terrorífico pensar en la maldad que hay dentro de ella, y aunque se resiste, queda el recordatorio que el mal esta dentro de todos nosotros.

En la película no se ve un poder del bien, solo está el Señor Oscuro Sauron con la única esperanza del bien en destruir el anillo. No se conoce de algún personaje lo suficientemente poderoso de poder tener el anillo y dominarlo.

Creo que a diferencia de lo que vemos en esta Tierra Media es que nosotros si tenemos esperanza. Conocemos a un señor que fue tentado en todo, pero no peco. Creemos que es el único que tiene todo el poder y que no es corrompido por él. Y creo que eso es lo impresionante, pensar que Jesus fue tentado en todo, que igual que nosotros tuvo esa batalla de la mente. Tuvo esos diálogos de, “que pasaría si… que tal si no fuera así de mal… pero solo es un poco…”. Se vio enfrentado a la posibilidad de probar cosas, de jugar con la línea gris, de caer en emociones, pero no lo hizo. Ese es nuestro Dios.

“Interesante el rol de la comunidad, y como ellos se alientan uno al otro cuando uno esta demasiado débil”, comento Tanya. Y es verdad, porque no solo tenemos al Espíritu de Dios que mora en nosotros, pero también tenemos la compañía de hermanos y hermanas que están con nosotros en tiempos difíciles.

Hacia el final de la película vemos a Frodo, el encargado del anillo, tomar la decisión de seguir el camino solo. “El llevar un anillo de poder es estar solo”. Y ahí esta lo interesante de este anillo que simboliza la tentación. Las decisiones que tomamos al final son responsabilidad propia, aunque pase que los que están cerca y deberían ayudarnos no lo hagan. Pero aun en su intento de irse solo, su amigo fiel, Samwise, lo sigue. ¡Qué lindo es la amistad! Una amistad verdadera, que esta en las buenas y en las malas, que no espera o exige, que es. De repente, se ve que el peso del anillo se alivia en tener compañía.

Justo este domingo mi mama nos lidero en el estudio bíblico de la familia y hablamos de Daniel. Daniel es uno de mis personajes favoritos, un líder y hombre que busco agradar a Dios aun en exilio. Tenia todas las razones para vivir una vida como un Babilónico, pero en versículo 8 vemos el fundamento de su vida, “Pero Daniel se propuso no contaminarse con la comida y el vino del rey…”. Daniel no sabía que, al decidirse no contaminarse con la comida, el se estaba preparando para una vida de límites que lo salvarían a el y sus amigos de estar lejos de Dios. ¿Como podre decir “no” a temas y tentaciones fuertes si no puedo decir “no” a las cosas más pequeñas?

Bueno, para terminar lo hare en la forma mas Aisha posible, algo practico y de reto personal. ¿Qué cosas has usado durante este tiempo de cuarentena para aliviar los sentimientos de soledad o angustia? ¿Qué cosas pequeñas podrías probar de decir “no” con la esperanza de poder pasar tentaciones más grandes? Y bueno estas te las pregunto porque son las que yo misma me he preguntado desde que vi la película. En lo personal, el ayuno de comida ha sido una buena práctica que no había hecho en algún tiempo hasta recientemente. En ese día de ayuno, sentí la invitación del Señor en ayunar de las redes sociales. Estaré cumpliendo una semana y no pensé que sería así de difícil como lo ha sido, pero ha confirmado la necesidad de crear distancia. No sé cuánto tiempo más será, pero quizás después escriba una pequeña reflexión en el ejercicio. Quizás has adoptado algunos hábitos, que por si solos no son malos, pero que quizás te distraen de problemas que necesitan ser resueltos. Que Jesus te de las fuerzas para decir “no”, sabiendo que también dices “si” a una vida mas transparente y fundamentada en El.


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